En su página web el Puerto Sotogrande publica una entrevista con su director gerente, Miguel Ángel Díez, en la que se abordan los valores que definen el modelo de la marina, su ubicación estratégica entre dos entornos naturales singulares, la amplitud de servicios disponibles y el compromiso con la sostenibilidad, la calidad y la atención al cliente que posicionan al puerto como referente en el ámbito náutico europeo.
En los años 60 comienza a tomar forma el que está considerado como el resort privado más selecto de toda Europa gracias al gran magnate y empresario de origen filipino Joseph McMikking, el cual quiso invertir en la costa mediterránea con la intención de levantar una elegante urbanización de élite con todo lujo de detalles, para convertirlo en un lugar idílico de residencia y lugar de vacaciones para descansar donde la felicidad fuera el estado predominante.
Así nació Sotogrande, ya que tuvo claro la ubicación idónea de este hermoso espacio de la Costa del Sol frente a Marruecos, de cara a Gibraltar y con el Mar Mediterráneo como telón de fondo y cómplice de un oasis en plena naturaleza.
Y de ahí el objetivo de la construcción del Puerto Deportivo Sotogrande que tenía como finalidad la de mejorar y completar la urbanización denominada Sotogrande, que se estaba desarrollando por entonces, en la que se apoya, y a la que añade la orientación marítima necesaria, manteniendo siempre la visión estratégica de máxima calidad, tranquilidad y ambiente familiar.
Para ello se adquirieron terrenos en la margen izquierda de la desembocadura del río Guadiaro, en un frente de un kilómetro de litoral y se dedicaron 600 metros lineales de la zona adyacente para la ubicación de apartamentos y los 400 finales a la construcción de un puerto que haría de dique protector respecto a vientos y corrientes de levante.
En cuanto a la marina, fue factible construirla a partir de un canal que se abrió desde el fondo de la dársena del puerto, dragando un área que permitió la creación de una laguna navegable, con atraques en sus márgenes. Sin este complemento marítimo, el proyecto Sotogrande hubiera quedado incompleto, desde la perspectiva de una gran realización urbanística.
El terreno utilizado fue de 542.585 metros cuadrados, donde finalmente se cuenta con 1.382 atraques, 1.426 viviendas de gran calidad, un hotel de 4 estrellas con magníficas vistas y dos zonas comerciales con 350 locales, apartamentos, varadero, naves cubiertas para invernaje de embarcaciones y explanadas para depósito y retractilado de barcos.
Es importante destacar que en Sotogrande siempre ha existido la afición a navegar a vela. Todo empezó cuando los propietarios de la urbanización adquirieron una flota de 40 catamaranes. Al carecer de instalaciones náuticas adecuadas en un primer momento, los aficionados a la vela tenían como punto de encuentro la playa del Cucurucho, donde tenían lugar las regatas de catamaranes ya que eran las embarcaciones más adecuadas para entrar y salir de la playa.
De esta manera se gestó la construcción de uno de los puertos deportivos más bellos del litoral español y europeo, donde la discreción es su razón de ser desde los comienzos. Navega, vive y siente… Puerto Sotogrande.
**Esta es la entrevista con Miguel Angel Díez.-